Descripción del producto
Esta cama doble de madera combina una estructura de líneas depuradas con un cabecero tapizado que aporta una imagen cálida y bien equilibrada para el dormitorio. Su diseño de inspiración nórdica retro se aprecia en las patas ligeramente inclinadas, en el marco de perfil limpio y en la combinación de acabados naturales con textil neutro. El resultado es una pieza pensada para quienes buscan una cama con presencia decorativa, pero fácil de integrar en ambientes serenos, actuales o de inspiración escandinava.
Materiales y acabados
La base está fabricada en madera con acabado marrón de tono medio, adecuada para aportar sensación de calidez visual y buena combinación con mesillas, cómodas o armarios en materiales similares. El cabecero incorpora una superficie acolchada revestida en tejido gris, agradable a la vista y apropiada para suavizar el conjunto. La unión entre madera y textil crea un contraste equilibrado que favorece una decoración más acogedora sin recurrir a elementos excesivos.
Aspectos destacados
El cabecero amplio proporciona una referencia visual clara en la zona de descanso y resulta cómodo para apoyarse en momentos de lectura o relax. La estructura elevada sobre patas facilita la limpieza de la parte inferior y contribuye a que el mueble se vea más ligero dentro de la estancia. Además, el diseño sobrio del marco permite que la cama se adapte con facilidad a ropa de cama lisa, estampados discretos y alfombras en tonos neutros.
Contenido del producto
Dimensiones
- Largo: 200 cm
- Ancho: 160 cm
- Altura: 112 cm
Entrega e instalación
La cama se suministra desmontada para que el transporte y la colocación en el interior del hogar resulten más manejables. Se aconseja realizar el montaje sobre una superficie protegida, organizar previamente las piezas y comprobar al final que la estructura quede correctamente alineada y estable antes del uso diario.
Consejos de cuidado
Para mantener el buen aspecto de la madera, limpie el marco con un paño suave y seco o ligeramente humedecido, secando después cualquier resto de humedad. En la zona tapizada, conviene retirar el polvo de forma regular con un cepillo textil suave y evitar la exposición continuada al sol directo para preservar mejor el color y la textura.