Descripción del producto
Este taburete alto con asiento acolchado está concebido para complementar cocinas abiertas, barras domésticas, zonas de desayuno y espacios de reunión informal con una estética limpia y actual. Su silueta combina un respaldo curvado de una sola pieza con una base metálica esbelta, creando un conjunto equilibrado que aporta comodidad visual y un estilo fácil de integrar. El contraste entre el asiento en tono blanco y la estructura negra permite introducir un acento moderno en interiores minimalistas, contemporáneos o de inspiración urbana.
Materiales y terminación
La parte superior cuenta con un asiento envolvente tapizado en material sintético de color blanco, con superficie lisa y aspecto uniforme para un mantenimiento cotidiano sencillo. La base está fabricada en metal con acabado negro, pensada para ofrecer estabilidad y una presencia visual ligera. Los travesaños inferiores refuerzan la estructura y sirven como apoyo práctico para los pies, mejorando la postura durante el uso habitual.
Puntos fuertes
El respaldo integrado favorece una sentada más recogida y ayuda a mantener una postura más cómoda durante comidas rápidas, café o conversación. El asiento acolchado suaviza el contacto y hace que el taburete resulte adecuado para un uso diario en casa. Su formato elevado lo convierte en una opción apropiada para encimeras altas, mientras que su diseño sin volumen excesivo permite colocarlo en espacios donde se busca funcionalidad sin saturar el ambiente.
Contenido del producto
- 1 x taburete alto con asiento acolchado
Dimensiones
- Largo: 46 cm
- Ancho: 44 cm
- Altura: 92 cm
Entrega e instalación
El taburete se entrega desmontado para facilitar su transporte y una manipulación más cómoda dentro del hogar. Se recomienda ensamblar primero la base, colocar después el asiento siguiendo el orden de fijación indicado y revisar al finalizar que todas las uniones estén correctamente apretadas antes del uso continuo.
Consejos de cuidado
Para el asiento, utilice un paño suave ligeramente humedecido y retire después cualquier resto de humedad para preservar el acabado. En la estructura metálica, conviene evitar golpes, limpiadores abrasivos y el contacto prolongado con agua para mantener la superficie en buen estado y conservar mejor su aspecto con el paso del tiempo.